miércoles, 26 de diciembre de 2007

Festejos Navideños...


Pasadas las fiestas, solo me queda la sensación de festejos hipócritas de gente que está cansada de aferrarse a creencias sin fundamentos, cansada de tener que cumplir órdenes de un tal señor vanidoso, que de tan vanidoso nunca dio la cara, cansada de tener que asistir a esos escalofriantes templos a escuchar los mismos discursos que según dicen también son dictados por este tal señor, yo pienso que solo son un par de políticos encubiertos. En fin, gente que festeja de manera extraña e irracional el cumpleaños del hijo de este señor. Navidad parece ser el único día en que la gente se libera de tantas órdenes (enumeradas en la biblia) y se revelan contra su dios, cometiendo todas las faltas que reprimió durante el año... Gula, lujuria, envidia, codicia, pereza (al día siguiente), todas en su máxima expresión.
Por costumbre o tal vez por placer de ver a tanta gente en estado de liberación, suelo concurrir a este cumpleaños al que nadie me invitó pero estoy obligada a asistir.
Primero cena familiar, este año con muchas ausencias, aburrimiento, las agujas del reloj parece girar en sentido contrario, enmudecida, solo emisión de sonidos a preguntas con tinte obligatorias, por lo tanto, respuestas faltas de elaboración y emoción...
Más tarde fiesta en el club, al aire libre, la temperatura desciende y mi cuerpo reclama algo de abrigo, como no poseo, voy por la segunda opción y el alcohol comienza a correr por mis venas.
Primero, solo amigos, brindis reiterativos, conversaciones a veces un poco banales por el tiempo que pasamos ausentes, preguntas predecibles, música tranquila...
De repente, mas gente, mas alcohol, música electro... me siento perdida, desorientada, "sapo de otro pozo"... sensación de imposible saciedad, el alcohol sube a mi cabeza, los sonidos se potencian, la gente se idiotiza, sigue sonando la misma música electro que solo sirve para anesteciar conciencias.


Hiperactividad mental, insensibilidad sentimental, agotamiento físico... intento aislarme, pero se precipitan en mi camino cuerpos inertes que emiten palabras sin sentido; logro aislarme, parar, sobre todo mentalmente, me doy un respiro o un suspiro, no se, me busco, encuentro poco, pero me basta para aguantar un poco mas. Vuelvo...


El pasado con un nuevo presente se postra ante mis ojos desgastados y el círculo tantas veces cerrado, tensa la cuerda amenazando con cortarla y abrirse de nuevo; la carne bajo la herida tantas veces cicatrizada pide a gritos salir, la sangre acelera su paso, y yo el mio.
Doy la espalda, pero el macabro destino se empecina en jugar con mi psiquis y en escenas cinematográficas aparecen las sombras en la pared.
Masoquismo transpapelado, no puedo dejar de mirar las sombras.


El alcohol se está evaporando y ahora vuelven el frió y la razón; vuelvo a tomar el control y asumimos nuestro papel, estaba claro, me pregunto como no nos dimos cuenta antes.
Comienza a amanecer y de repente el mar de gente se vuelve río, arroyo, por último tan solo un charco, vuelvo a encontrar tranquilidad, gente con quien hablar, pero ya es hora de volver a casa; pregunta insidiosa, desconcertante, odiosa, que intenta sacarme de quicio, pero nuevamente, control. Respuesta despreocupada, pero por dentro exploto, camino un poco mas, me detengo y pronuncio todo tipo de insulto que pase por mi mente (no suelo insultar, pero esta vez era necesario...), saco toda esa mierda corrosiva y retomo mi camino, en el placer de la soledad, tarareando sonatas desconocidas...

2 comentarios:

♋ Mariposa dijo...

buen relato....y pensando....ya nos tendrìan que dejar de acosar determinadas cosas no?
guarda energìas para festejar fin de año!!!
eso me gusta màs que la navidad...que por suerte,ya pasò!
aqui andan los pies descalzos,pasan y no los ves...jeje

Anónimo dijo...

Y yo tampoco daré la cara.

Coincido con mariposa, es un buen relato pero creo que se vierte la misma opinión todos los años, tradiciones repetitivas generan opiniones iguales. El mismo enfoque de varios bloggers, a veces es mejor dejar pasar la fecha a que las letras caigan en lugares comunes. Mejor que sea un día mas en el calendario