lunes, 31 de diciembre de 2007

Palabras sin cuerpos...


Acércate maldito cobarde
que ya no huyo ante las batallas.
Acércate y registra lo que queda de mí,
poco has dejado, pero inmortal al fin.
Acércate y contempla tu fracaso
no pudiste matarme por completo
aún me quedan las palabras.
Acércate y llévate si quieres
lo que queda de mis huesos,
mis ojos reventados, mi piel enmohecida,
las tripas despedazadas, las venas anudadas,
llévate todo, nunca me sirvieron de nada.
Y ahora vete, o mis palabras te asesinarán,
sabes que no tendré piedad.
Huye, huye lo mas lejos posible
y cálzate el único disfraz
que no te refleje en el espejo.

miércoles, 26 de diciembre de 2007

Festejos Navideños...


Pasadas las fiestas, solo me queda la sensación de festejos hipócritas de gente que está cansada de aferrarse a creencias sin fundamentos, cansada de tener que cumplir órdenes de un tal señor vanidoso, que de tan vanidoso nunca dio la cara, cansada de tener que asistir a esos escalofriantes templos a escuchar los mismos discursos que según dicen también son dictados por este tal señor, yo pienso que solo son un par de políticos encubiertos. En fin, gente que festeja de manera extraña e irracional el cumpleaños del hijo de este señor. Navidad parece ser el único día en que la gente se libera de tantas órdenes (enumeradas en la biblia) y se revelan contra su dios, cometiendo todas las faltas que reprimió durante el año... Gula, lujuria, envidia, codicia, pereza (al día siguiente), todas en su máxima expresión.
Por costumbre o tal vez por placer de ver a tanta gente en estado de liberación, suelo concurrir a este cumpleaños al que nadie me invitó pero estoy obligada a asistir.
Primero cena familiar, este año con muchas ausencias, aburrimiento, las agujas del reloj parece girar en sentido contrario, enmudecida, solo emisión de sonidos a preguntas con tinte obligatorias, por lo tanto, respuestas faltas de elaboración y emoción...
Más tarde fiesta en el club, al aire libre, la temperatura desciende y mi cuerpo reclama algo de abrigo, como no poseo, voy por la segunda opción y el alcohol comienza a correr por mis venas.
Primero, solo amigos, brindis reiterativos, conversaciones a veces un poco banales por el tiempo que pasamos ausentes, preguntas predecibles, música tranquila...
De repente, mas gente, mas alcohol, música electro... me siento perdida, desorientada, "sapo de otro pozo"... sensación de imposible saciedad, el alcohol sube a mi cabeza, los sonidos se potencian, la gente se idiotiza, sigue sonando la misma música electro que solo sirve para anesteciar conciencias.


Hiperactividad mental, insensibilidad sentimental, agotamiento físico... intento aislarme, pero se precipitan en mi camino cuerpos inertes que emiten palabras sin sentido; logro aislarme, parar, sobre todo mentalmente, me doy un respiro o un suspiro, no se, me busco, encuentro poco, pero me basta para aguantar un poco mas. Vuelvo...


El pasado con un nuevo presente se postra ante mis ojos desgastados y el círculo tantas veces cerrado, tensa la cuerda amenazando con cortarla y abrirse de nuevo; la carne bajo la herida tantas veces cicatrizada pide a gritos salir, la sangre acelera su paso, y yo el mio.
Doy la espalda, pero el macabro destino se empecina en jugar con mi psiquis y en escenas cinematográficas aparecen las sombras en la pared.
Masoquismo transpapelado, no puedo dejar de mirar las sombras.


El alcohol se está evaporando y ahora vuelven el frió y la razón; vuelvo a tomar el control y asumimos nuestro papel, estaba claro, me pregunto como no nos dimos cuenta antes.
Comienza a amanecer y de repente el mar de gente se vuelve río, arroyo, por último tan solo un charco, vuelvo a encontrar tranquilidad, gente con quien hablar, pero ya es hora de volver a casa; pregunta insidiosa, desconcertante, odiosa, que intenta sacarme de quicio, pero nuevamente, control. Respuesta despreocupada, pero por dentro exploto, camino un poco mas, me detengo y pronuncio todo tipo de insulto que pase por mi mente (no suelo insultar, pero esta vez era necesario...), saco toda esa mierda corrosiva y retomo mi camino, en el placer de la soledad, tarareando sonatas desconocidas...

martes, 18 de diciembre de 2007

Ausencias...


Dijiste que por la noche ibas aparecer besándome los pies y creando notas entre mis sábanas...



-¿Estúpida crédula?



-¿O será que siempre es de día?

Puntos de vista...


Desde el punto de vista del sur, el verano del norte es invierno.

Desde el punto de vista de una lombriz, un plato de espaguetis es una orgía.

Donde los hindúes ven una vaca sagrada, otros ven una gran hamburguesa.

Desde el punto de vista de Hipócrates, Galeno, Maimonides y Paracelso, existía una enfermedad llamada indigestión, pero no existía una enfermedad llamada hambre.

Desde el punto de vista de sus vecinos del pueblo de Cardona, el Toto Zaugg que andaba con la misma ropa en verano y en invierno, era un hombre admirable: -El Toto nunca tiene frío - decían. Él no decía nada. Frío tenía, pero no tenía abrigo.

Desde el punto de vista del búho, del murciélago, del bohemio y del ladrón, el crepúsculo es la hora del desayuno.

La lluvia es una maldición para el turista y una buena noticia para el campesino.

Desde el punto de vista de nativo, el pintoresco es el turista.

Desde el punto de vista de los indios de las islas del mar Caribe, Cristóbal Colón con su sombrero de plumas y su capa de terciopelo rojo, era un papagayo de dimensiones jamás vistas.

Desde el punto de vista del oriente del mundo, el día del occidente es noche.

En la India quienes llevan luto, visten de blanco.

En la Europa Antigua, el negro, color de la tierra fecunda, era el color de la vida, y el blanco, color de los huesos, era el color de la muerte.

Según los sabios de la región colombiana del Choco, Adán y Eva eran negros y negros eran sus hijos Caín y Abel. Cuando Caín mató a su hermano de un garrotazo, tronaron las iras de Dios. Ante las iras del Señor, el asesino palideció de culpa y miedo, y tanto palideció que quedó blanco hasta el fin de sus días. Los blancos somos, todos, hijos de Caín.

Si Eva hubiera descubierto el Génesis, ¿Cómo sería la primer noche de amor del género humano? Eva hubiera empezado por aclarar que ella no nació de ninguna costilla, ni conoció a ninguna serpiente, ni ofreció manzanas a nadie, y que Dios nunca que le dijo parirás con dolor ni tu marido te dominará. Que todas esas son puras mentira que Adán contó a la prensa.

Si las Santas Apóstolas hubieran escrito los Evangelios, ¿Cómo sería la primera noche de la era cristiana? San José, contarían las Apóstolas, estaba de mal humor. Él era el único que tenía la cara larga en aquel pesebre donde el niño Jesús, recién nacido, resplandecía en su cuna de paja. Todos sonreían: la Virgen María, los angelitos, los pastores, las ovejas, el buey, el asno, los Magos venidos desde Oriente y la estrella que los había conducido hasta Belén de Judea. Todos sonreían, menos uno. San José, sombrío, murmuró: -Yo quería una nena.

En la selva ¿llaman Ley de la ciudad a la costumbre de devorar al mas débil?

Desde el punto de vista de un pueblo enfermo ¿Qué significa la moneda sana?

La venta de armas es una buena noticia para la economía, pero no es tan buena para sus difuntos.

Desde el punto de vista del presidente Fujimori, esta muy bien asaltar al Poder Legislativo y al Poder Judicial, delitos que fueron premiados con su reelección, pero está muy mal asaltar una embajada, delito que fue premiado con una aplaudida carnicería.


Eduardo Galeno

Cuentos no clasificados

viernes, 14 de diciembre de 2007

Olores...


Aún, una semana después de que él incursionara cada espacio en aquella cama, perduraba su olor en la almohada; ella, sin embargo iba notando que con el pasar de los días se iba debilitando cada vez más, hasta que una noche, como todas las demás, se desnudó rápidamente, se calzó su musculosa que suplantaba el camisón (no leyó ningún libro, hacia tiempo ya que solo la obsesionaba oler su almohada, por lo que había resignado todas aquellas actividades que le proveían un placer extra en su cama por una sola de mayor placer...) y se sumergió velozmente en la cama, no se preocupó por doblar la sábana como solía hacerlo, por acomodarse en su habitual posición buscando los huecos del colchón, por retirar el cubrecamas sin plegarlo, por nada, solo fue al acecho de su almohada, pero descubrió que ya no quedaban rastros de aquel aroma que la había obsesionado durante semanas; se transformó, se volvió un lobo furioso, hambriento sin su presa, los dientes afilados, los ojos llenos de sangre, la respiración agitada y la total falta de razón, que quien sabe a que lejano sitio había huido.


Sudando frió y en posición de mamífero cuadrúpedo tomó la almohada y empezó a despedazarla, revolcaba minuciosamente cada mota, las separaba, las volvía a juntar, las clasificaba, se había mimetizado con ellas y ya formaban un solo entramado; cada minuto que pasaba mas la aterraba, sus ojos emanaban lágrimas de una sustancia espesa (hiel mezclada con óxido)...


Hasta que por fin la halló, allí estaba, enredada en una mota azul, casi dormida o tal vez adormecida...


Ella suspiró, sonrió y tomándola cuidadosamente, inhaló la última nota de su olor. Quiso retener ese olor en todo su cuerpo para siempre; reteniendo el aire, sonrió nuevamente, se acomodó en su posición (fetal) y ya no respiró mas...

domingo, 2 de diciembre de 2007

Corazón nómade...


Es el cuarto día que mi corazón está taquicárdico, no me preocupa (aún), me molesta, de a ratos me provee bocanadas de agitación, a veces hasta asfixiante. Esta mañana al despertarme me dí cuenta de que había mudado de su sitio habitual y se encontraba ahora a la derecha de mi pecho, y en su antiguo lugar había dejado un nudo de músculos secos, asperos y un poco ajados que estaban mutando en una fisonomía de roca. Supongo que se cansó de su sitio y ahora divaga buscando otro, aunque a veces presiento que se quiere escapar, llega a la garganta y se exaspera, golpea con todo lo que encuentra a su paso, y me dice al oído que solo esta bailando al compás de Bach (parece permanecer en una prolongación eterna de los últimos 30 segundos de "La bella durmiente") cuando yo solo quiero que se pose en la rodilla derecha y baile música celta.

sábado, 1 de diciembre de 2007

Despedida...


Entre mi amor y yo han de levantarse

300 noches como 300 paredes

y el mar será una magia entre nosotros.


No habrá sino recuerdos.

Oh tardes merecidas por la pena

noches esperanzadas por mirarte,

campos de mi camino, firmamento

que estoy viendo y perdiendo.


Definitiva como un mármol

entristecerá tu ausencia otras tardes.


Jorge Luis Borges

Antojos...


- ¿Y yo que soy?

-un antojo con trampa

-a veces debería aprender a quedarme calladita

-vaya ¿y eso?

-el lenguaje, ese sí es la peor de las trampas

-cierto, quizás no formulaste la pregunta adecuada

-explícate

-tú no eres qué, eres quién

-¿y quién soy?

-mi antojo