domingo, 2 de diciembre de 2007

Corazón nómade...


Es el cuarto día que mi corazón está taquicárdico, no me preocupa (aún), me molesta, de a ratos me provee bocanadas de agitación, a veces hasta asfixiante. Esta mañana al despertarme me dí cuenta de que había mudado de su sitio habitual y se encontraba ahora a la derecha de mi pecho, y en su antiguo lugar había dejado un nudo de músculos secos, asperos y un poco ajados que estaban mutando en una fisonomía de roca. Supongo que se cansó de su sitio y ahora divaga buscando otro, aunque a veces presiento que se quiere escapar, llega a la garganta y se exaspera, golpea con todo lo que encuentra a su paso, y me dice al oído que solo esta bailando al compás de Bach (parece permanecer en una prolongación eterna de los últimos 30 segundos de "La bella durmiente") cuando yo solo quiero que se pose en la rodilla derecha y baile música celta.

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